VINOXA PARA PADRES — CULTURA, PREVENCIÓN Y RESPONSABILIDAD
Preparar las fiestas sin dejar la seguridad al azar

Una fiesta, un cumpleaños o una salida pueden volverse estresantes para un niño o adolescente cuando ve a adultos perder el control, a jóvenes ponerse en peligro o a alguien querer conducir después de haber bebido. Los padres pueden preparar estas situaciones de antemano con reglas sencillas.
Antes de la fiesta: hablar sin dramatizar

Pregunte a dónde va el niño, con quién, cómo volverá y qué adulto estará localizable. Dé un número fácil de encontrar y aclare que una llamada para pedir ayuda nunca será una falta más grave que el peligro en sí mismo.

Para los más mayores, preparen una frase de salida: «Tengo que volver ya, mis padres vienen a buscarme». Una excusa simple puede ayudar a salir de una situación sin tener que justificarse ante el grupo.
Reconocer la presión del grupo

La presión puede ser directa, pero también puede provenir del miedo a ser excluido, de vídeos publicados en redes sociales o de un reto presentado como divertido. Ayude al adolescente a identificar las frases que minimizan el peligro: «Todo el mundo lo hace», «Es solo un cóctel» o «No corres ningún riesgo».

- Responder brevemente sin debatir.
- Permanecer cerca de un amigo de confianza.
- Abandonar el lugar si el ambiente se vuelve peligroso.
- Llamar a un adulto, incluso tarde por la noche.

El transporte: ninguna excepción
Una persona que ha bebido no debe conducir, montar en bicicleta en una situación peligrosa ni transportar a un niño. Prevea un conductor designado, un taxi, transporte público, alojamiento o un padre disponible. Nunca suba a un vehículo conducido por una persona que haya consumido alcohol.

¿Qué hacer si alguien se encuentra mal?

No deje sola a una persona muy somnolienta, confusa, inconsciente o que vomite. Retire las bebidas, quédese con ella, colóquela de lado si está inconsciente pero respira, y llame inmediatamente a los servicios de emergencia. No le provoque el vómito, no le dé café y no confíe en una ducha fría para solucionar la situación.

Si sospecha de una ingestión accidental por parte de un niño, contacte inmediatamente con los servicios de emergencia o con un centro de toxicología y mantenga la botella o el envase a mano para facilitar la información útil.
Un plan familiar sencillo

- Una palabra clave para pedir ayuda discretamente.
- Un adulto localizable a cualquier hora.
- Un transporte de vuelta previsto con antelación.
- Una regla: nunca subir a un vehículo tras haber consumido alcohol.
- Una conversación al día siguiente, sin humillación, para entender qué ocurrió.
El papel de los adultos durante una fiesta

Los adultos organizadores deben vigilar las botellas, ofrecer bebidas sin alcohol, evitar servir a menores e intervenir si alguien pone a los demás en peligro. El objetivo no es controlar cada gesto, sino hacer que las elecciones seguras sean más fáciles.
El mensaje correcto

«Si te encuentras en una situación peligrosa, llámanos. Primero iremos a buscarte y después hablaremos de lo demás».
Una regla de seguridad repetida con calma vale más que una amenaza que impida al niño pedir ayuda.
VINOXA — The Art of Savoring.